Si Barcelona es conocida en el mundo entero, en parte, se lo debe al legado de Gaudí. Sus obras en la ciudad son los espacios de mayor reclamo turístico. El gobierno municipal convergente de Trias, sin embargo, limitó el acceso al Park Güell fijando una entrada discriminatoria para turistas. El dinero recaudado serviría luego para rehabilitar y cuidar la zona monumental. Eso fue octubre 2013. Ahora, la coalición de Colau al mando del Ayuntamiento de Barcelona, aprueba qué siete reformas se llevarán a cabo en la zona monumental.

Aunque el concejal de Arquitectura, Daniel Mòdol, declaró que la intención del actual gobierno municipal es plasmar en esta rehabilitación la idea de ciudad que pretende construir el gobierno de Ada Colau, la decisión de reinvertir los ingresos en mantenimiento de la obra ya fue una medida tomada por el equipo de Trias hace tres años.

Con los ingresos que genera la tarifa de acceso al parque el Ayuntamiento ha aprobado un paquete de siete proyectos para mantener y asearle la imagen a la zona monumental. La empresa que gestiona el recinto, Barcelona Serveis Municipals (BSM), dispondrá de una aportación de 10,6 millones, una medida que se impulsa desde el Área de Ecología, Urbanismo y Movilidad y de los distritos que abarca el parque, Gracia y Horta-Guinardó.

Los siete proyectos

Sala Hipòstila, Fuente de la Sarva, viaducto del Baix y plaza de la Natura. Las obras que afectan a la Sala Hipòstila durará 16 meses y costará 1,2 millones. Se rehabilitarán las cúpulas interiores y se restaurarán los medallones volviendo al diseño original. Respecto a la fuente de Sarva, se volverá a abrir al público después de su remodelación, que será la mejora de su acceso y la iluminación. Se reforzarán las barandillas del viaducto del Baix y los bancos de la plaza de la Natura se restaurará

Acceso limitado para barceloneses

La tasa turística para visitar este Patrimonio Mundial reconocido por la UNESCO, que en su día no fue bien vista por todos los grupos municipales, logró su objetivo. Por un lado, redujo los casi nueve millones de visitantes al año en 2012 a los 2.761.439 en 2015.

La entrada tipificaba la obra cultural de Gaudí en la ciudad con el registro Gaudir+BCN, una fórmula para dejar pasar gratis a los barceloneses previamente registrados, aparte de abrir el peaje para los vecinos de los barrios colindantes al parque.

Artículo publicado en: Idealista.com

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