La banca empieza a mover ficha ante un escenario nuevo e inesperado tanto para el sector financiero como para los propios hipotecados: la entrada del euríbor a 12 meses en terreno negativo.

Desde el lunes, la media mensual del indicador se encuentra por debajo del 0% (actualmente se mueve en el -0,002%), lo que abre la puerta a que aquellos préstamos hipotecarios sujetos a un diferencial muy reducido se encuentren en un escenario de tipos de interés negativos. En principio, esto debería obligar a la banca a pagar al cliente, pero lo cierto es que el sector está dejando claro que no está por la labor de dar dinero a quien ha concedido un crédito.

El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, ya alertó a principios de mes que pagar a quien pide prestado y cobrar al que aporta recursos es una contradicción y una situación insana, insostenible y no razonable. También aseguró que este nuevo escenario necesita una reflexión jurídica porque no está claro si la banca tendría que llegar a pagar.

Pero ante la duda y para evitar males mayores, el sector ya ha empezado a tomar medidas de protección. Según publica el diario Cinco Días, al menos tres entidades (Caixabank, Liberbank y Oficina Directa) han incorporado en los nuevos préstamos una limitación que consiste en aplicar unos tipos mínimos del 0%. Es decir, que la suma del diferencial y el euríbor no pueda bajar de dicha barrera.

Esta cláusula sí permitiría al hipotecado beneficiarse de la bajada del euríbor y, en el mejor de los casos, dejar de pagar intereses de su préstamo, pero impide que el banco se vea obligado a pagar parte del préstamo.

De momento, insiste el diario, bancos como Santander, Bankinter o Popular no han introducido estas cláusulas en su nuevo portfolio hipotecario, aunque fuentes financieras reconocen que se está trabajando en la redacción de los contratos para que quede claro que la deuda hipotecaria debe devolverse de forma íntegra, al margen de lo que suceda con los tipos de interés.

Por tanto, parece que de momento la banca sí está dispuesta a que, llegado el caso, un préstamo hipotecario pueda ser gratuito para el cliente, pero no que el prestador salga perjudicado.

La Organización de Consumidores y Usuarios, por su parte, ya ha alertado de que, aunque es poco probable, “si los intereses aplicables a los consumidores llegan a ser negativos desde OCU exigiremos el cumplimiento de los contratos e iniciaremos todas las acciones necesarias para obligar a los bancos a cumplirlos, porque para eso están los contratos”.

Artículo escrito por el equipo de Idealista

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