En ciudades como Hong Kong la falta de espacio y los estratosféricos precios de las viviendas han llevado a que muchos ciudadanos vivan en minipisos o más conocidos como casas colmena. En Barcelona, la empresa Haibu 4.0 propone cápsulas de 3 m2 por 250 euros al mes. La respuesta del Ayuntamiento de la ciudad ha sido contundente: es ilegal y no lo van a permitir.

A raíz de esta noticia, se ha vuelto a abrir el debate de los m2 mínimos que necesita una vivienda para ser habitable, un debate que tuvo un momento álgido con la aprobación por parte de la ministra de vivienda María Antonia Trujillo del plan de vivienda 2005-2008 que contemplaba minipisos de 30 m2 para jóvenes que se quisieran independizar. En su momento, fue una medida muy criticada.

Sin embargo, en algunas comunidades autónomas los m2 mínimos que se exigen para que una vivienda sea habitable son inferiores a los 30 m2.

¿Cuáles son los m2 mínimos que debe tener una vivienda?

Para determinar qué es habitable y qué no, entran en juego una serie de variables que dependen de los municipios y de las comunidades autónomas. Desde los m2 que debe tener el baño, la cocina, la superficie útil total o si se trata de vivienda protegida, todo cuenta para otorgar el título de ‘casa’ a una construcción.

Cabe destacar que la Orden del Ministerio del Ministerio de Gobernación del 29 de febrero de 1944 establecía los requisitos mínimos que deben reunir las viviendas. Esta norma continúa vigente en algunas comunidades autónomas y en aquellos lugares que no posean una ley de habitabilidad. Otras regiones, en cambio, han establecido su propia legislación.

Por ejemplo, Murcia se rige por la Orden del Ministerio de la Gobernación del 29 de febrero de 1944 y, en cambio, Comunidad Valenciana utiliza Texto Integrado de la Orden de 7 de diciembre de 2009 de la Consejería de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda.

Pero ¿qué hace justicia al sustantivo de vivienda? “Una vivienda como mínimo debería tener 45 m2, un dormitorio con la cocina separada por los humos, un baño y un salón”, opina José María Ezquiaga Domínguez, decano del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM). “No soy partidario de las casas que quepan en habitaciones de hotel. La media de m2 útiles mínimos de una vivienda deberían moverse en el entorno de los 60 m2”, añade Ezquiaga.

Cédula de habitabilidad y licencia de primera ocupación

Para que una vivienda sea habitable, esta debe poseer un certificado que lo acredite. Normalmente se utilizaba la cédula de habitabilidad, pero algunas comunidades autónomas la han suprimido como Andalucía o Castilla y León o piensan suprimirla como Madrid. Otras, en cambio, se rigen por la licencia de primera ocupación para garantizar que una vivienda sea apta para vivir dignamente. Esto no solo concierne a los m2, también se preocupa por las condiciones higiénicas, de seguridad, etc. Veamos en qué consisten:

La cédula de habitabilidad es un acto administrativo que acredita que la edificación reúne las condiciones mínimas para que la edificación pueda ser destinada a vivienda (Dto 23/11/1940 y OM de 29/02/1944), su regulación y otorgamiento compete actualmente a las comunidades autónomas y, en algunos casos, a los municipios, habiéndose suprimido, por ejemplo, en Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León.
La licencia de primera ocupación es un acto administrativo dirigido a proteger la legalidad urbanística y que verifica, principalmente, que lo construido se adapta al uso permitido y a lo autorizado en su día mediante la licencia de obras (Cfr. STS 26 enero 1987 y artº 21 Dto 17 Jun. 1955 R.S.C.L.) su otorgamiento y regulación es de competencia autonómica y municipal.

La opinión de los expertos: Un minipiso no es una casa

En relación con la eterna polémica de los minipisos y ahora las repudiadas casas colmena, el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) destaca a idealista news que “las miniviviendas, o micropisos o colmenas no pueden considerarse viviendas, ya que entendemos que son para uso puntual y limitado en el tiempo. Que una persona pueda dormir en un ‘nicho’ no significa que eso lo convierta en una vivienda o espacio para vivir, ya que lo que define a una vivienda son las diferentes actividades diarias que se realizan en ella, el confort que ofrece, las actividades ocasiones que puede albergar (reuniones de amigos, cenas, etc.).

“En cualquier caso, el CSCAE sabe que la diversidad actual de la sociedad obliga a buscar diferentes soluciones habitacionales para los nuevos modelos de familia y convivencia, entendiendo que, si estas pueden ser variadas para responder a todas las alternativas, siempre deben mantener los estándares de habitabilidad que hay que exigirle al derecho que tenemos las personas al acceso a una vivienda digna, tal y como marca la Constitución Española”, explican.

Tecnología y suelo, claves para acabar con los minipisos

Aumentar el número de casas en el mercado construyendo minipisos o casas colmenas no es la solución al problema de acceso a la vivienda que hay en España. “La mayor parte del precio final de una vivienda reside en el coste del suelo”, sentencia el decano del COAM. “Para solucionar los problemas que acucian al sector hay que apostar por la tecnología, especialmente la industrialización, y por abaratar el coste del suelo”, concluye. 

Artículo publicado en: Idealista.com

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